Cuentos marginales, ensayo de Pedro Alfonso Morales

Por Pedro Alfonso Morales

Libros

Cuentos marginales

Henry A. Petrie. Managua, mayo, 1961.— Con una interjección de sorpresa ¡Cómo va creer!, título que da a su última obra, ofrece no solo una visión actualizada del mundo contemporáneo, sino que su narrativa atrevida, aparentemente sin formas —excepto Promesa, Menelao, Tras obligado ayuno, Las puertas, Geremundocometrapo, Problema de enfoque, Andar en órbita , entre otros textos con una estructura bien definida según la cuentística tradicional— busca instaurar nuevas formas a través del rompimiento gramatical establecido y el quebrantamiento del lenguaje, el uso del suspenso, el misterio, los intertextos, los asomos de la tradición oral y las evocaciones o flash back en sus relatos lineales con narrador heterodiegético que por medio de la brevedad del texto persigue que el lector se convierta en narrador.

El libro de cuentos, publicado por Ediciones Pensar y bajo la supervisión técnica de Editarte en octubre de 2010, contiene 34 relatos, unos de cierta extensión, otros breves y muchos brevísimos, distribuidos en cinco secciones a veces relacionadas con la temática de los cuentos presentados: ¡Hombre jodido, qué mala costumbre la mía!, ¡Por todos los demonios!, ¿Estaremos solos aún? La otra guerra mundial y ?al lado de la ventana con vista a la oscuridad , título este último que es una suerte de metáfora y de hipérbole en la inmensidad.

Empecemos observando los cuentos que buscan romper los preceptos gramaticales establecidos y el quebrantamiento del lenguaje. En el relato Espera entretenida, apenas se pueden contabilizar cuatro estructuras oracionales, a pesar de que posee una extensión de dos cuartillas completas. Nótese el esfuerzo del autor por presentarnos una serie de hechos y cosas, a veces continuas o paralelas, a través de una construcción en cadena y que una vez ensayó Gabriel García Márquez en El otoño del patriarca . En Lucifer (Hina) se presentan tres actitudes bien claras del hablante: aseveraciones, interrogaciones y exclamaciones. El cuento se va desarrollando a través de estas tres actitudes a lo largo del relato que es una forma de crear la duda, la aprehensión o el rechazo de los actos del demonio.

En Menelao y Síndrome snob, se entrevé, aunque débilmente, un cierto quebrantamiento del lenguaje empleado en algunos relatos. Obsérvese, por ejemplo, las palabras flaquetoso en vez de flaco y odioso, hirviendo en vez de hirviente, tertuliar en vez de conversar o dialogar. A la vez, observe las palabras del inglés, empleadas como préstamos simples, no tanto para confundirse con las del español, sino como una muestra de lo que ya es natural en la expresión oral, como signo de globalidad en los tiempos actuales. Véase los breves estratos: Famosa calle Wall, Los Knicks, ni los TGI Friday’s, comprar un Discman, con sello very nice, como siempre, American Express, las noches de Play Boy, Oh, my God, sudaba de terror, I can’t believe it.

En algunos cuentos, Petrie hace gala del suspenso y del misterio o lo que en beisbol llaman “la bola escondida” que es una manera de atraparte por medio de la trampa discursiva. En Promesa, se conjuga tiempo y misterio, la bola escondida discursiva, pues nunca sabremos en el desarrollo de la diégesis, no hay pistas de cuál es la promesa que Angélica quiere que cumpla su primo Alejandro si ella muere primero. Al final, observamos una sola palabra que cierra el cuento para que se aclaren los misterios. Esta forma sugestiva, de suspenso y misterio, prevalece también en el cuento Menelao .

Ahora, veamos cómo Henry A. Petrie, en sus cuentos de ¡Cómo va creer!, usa los intertextos y los asomos de la tradición oral. Recuerde que el intertexto es un texto ajeno, a veces propio pero hecho aparecer como ajeno, muchas veces reales o inventados y que forma parte del texto, relato o cuento del autor. En el cuento Promesa , el autor del libro, incluye cuatro versos de una canción muy conocida, La Popola , y que a la vez, se convierte en una retrospección o flas back, evocaciones del pasado inmediato de Angélica que yace en el ataúd. Asimismo, obsérvese el cuento Problema de enfoque , donde el narrador heterodiegético pone en boca de uno de los expositores, un tal discurso que para mí es un invento del narrador, pero que cumple la función del intertexto en la narración de la historia o diégesis. También, el cuento Magdalénico , inicia con un intertexto, al parecer tomado de Cyber Global Press.

Pero hay algo más que quiero destacar en los cuentos de Henry A. Petrie y que le dan a su narrativa una variedad de elementos discursivos. Recuerde que —como cita Benita Cárcamo de Reboul y Moeschler— el discurso es una unidad comunicativa, que se construye en torno a una intención global del hablante. Me refiero a los visos de la tradición oral que sin ser propiamente cuentos de nuestra oralitura, asoman ciertos matices de nuestra narrativa oral y tradicional. Obsérvese, por ejemplo, el cuento Asalto, el primero de la lista, donde Chente que es mudo, un cuenta cuentos, es decir, un contador de cuentos tradicionales que son aquellos relatos que se desconoce el autor. Esos visos de nuestra oralitura pueden notarse también en el cuento de Menelao en la representación de los duendes.

Y algo más interesante en este cuento cortísimo: por su brevedad, el autor de la historia nos empuja a convertirnos en narradores y continuadores de su historia, puesto que uno se imagina al contador de cuentos haciéndonos muecas para que entendamos sus historias o relatos.

Antes de terminar, quiero ofrecer mi entusiasmo por el cuento de Geremundocometrapo, hermoso trabalenguas que es este cuento para los niños y los adolescentes. En Geremundocometrapo, un cuento breve, lineal y sencillo en su trama, dos generaciones, abuelo y nieto forcejean con actitudes poco convincentes, frente a sus relaciones familiares. Uno, busca acentuar el apodo del nieto, y el otro, sin importarle el sobrenombre con tal de conseguir sus propósitos, lo acepta. Quizás la historia nos sirva de reflexión para establecer las fronteras entre dos generaciones enfrentadas, pues como era de esperarse, ninguno de los dos manifiesta respeto y cariño en sus relaciones familiares y convencionales.

En fin, como hemos visto, la variedad de recursos utilizados por Petrie en su libro ¡Como va creer!,convierten a su narrativa en una de las más ricas expresiones de la literatura nicaragüense y que está destinada a convertir a su autor en uno de los narradores principales dentro de la generación de escritores que empezaron a publicar sus primeras obras a mediados de los noventa.

Y Henry es uno de los autores que ha asumido la literatura con responsabilidad y entusiasmo: no solo para leerla y escribirla, sino para promoverla entre los jóvenes estudiantes y escritores del país. Vaya, pues, mi saludo y mi reconocimiento, para el autor y su obra, que han de desarrollarse con la pulcritud, la sencillez y la fraternidad de los autores comprometidos con el país y su gente.

FUENTE LA PRENSA LITERARIA: Cuentos marginales

LA PRENSA — EL Diario de los Nicaragüenses

Deja tu opinion

You must be Logueado para publicar un comentario.

contador de visitas
contador de visitas

Siguenos en FaceBook:

Nube de Etiquetas:

Nuestros amigos:

Cooperación Suiza

Real Embajada de Noruega