César Caracas: EL ARTE NO SE PUEDE SOMETER

La patria traspasada, obra del maestro César Caracas, de 1954

El ARTE no se puede SOMETER

EL FORO NICARAGÜENSE DE CULTURA, ARTISTAS Y AMIGOS LE RINDEN HOMENAJE ESPECIAL, al pintor, muralista y maestro, César Caracas Mongalo ( 6 de diciembre de 1935— lunes 7 marzo 2011), dando a conocer parte de su legado de extraordinario artista que hizo de su arte, tribuna de la libertad y rescate de la memoria nicaragüense.

“Con la desaparición del maestro Caracas, sólido exponente de la pintura Latinoamericana, Nicaragua pierde al Centinela del Arte Precolombino y máximo exponente de la nicaraguanidad”, dio a conocer en una nota el escritor Cesar Lacayo, Presidente  del Miami Managua Lions Club.

El nombre de este maestro es un referente obligatorio para adentrarnos en la pintura, y el muralismo nicaragüense del siglo XX, expresionista, contestario, nacionalista, popular, y de rescate cultural mesoamericano.

Realizó estudios en México y Europa, y fue alumno del profesor Francisco Rivera Mondragón y del muralista mexicano Diego Rivera

Su pensamiento visual, artístico, critico y humano, quedó recopilado en el libro escrito por Maríadilia Martínez, “EL ARTE NO SE PUEDE SOMETER”.

Maríadilia Martínez, Martha Leonor González, Luis de La Paz, José Antonio Luna, Julio León Báez, Luis Morales Alonso, y el trovador Sergio Tapia, escriben sobre su arte, su compromiso, y su magisterio.

Editor Cultural / Arnulfo Agüero

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Intensa totalidad de un libro original y maravilloso

“El arte no se puede someter”

Por Danilo Lopez

“No crean en estadisticas, cifras, o declaraciones publicas: Realidad es aquello que el ojo desnudo no puede ver”. Danilo Kis (poeta Yugoslavo)

Conservo mi ejemplar del libro en un lugar prominente de la casa. Cerca de dos óleos del Profesor. Muy cerca de la amistad y admiración que desde hace mucho me unen con él y Mariadilia.

He leído y releído capítulo tras capítulo. No conozco muestra de amor mas erudita que “El arte no se puede someter”. Como he dicho antes, mezcla de historia del arte y biografía personalísima, me he recreado admirando ademas las fotos, bocetos, cuadros y pinturas que abundan en sus páginas.

Pero recientemente he descubierto otras realidades que ahi habitan. Tres dimensiones, tres ruedas que continuamente giran en este libro, y que mis ojos desnudos no habian percibido:

“… alla prima ruota

l’Uomo…

Escalera de hombres, óleo sobre plywood, 1955

No es solamente el artista, el patriota, el hacedor a quien Mariadilia ha pintado, es la totalidad del Hombre Arquetípico encarnado en Caracas. Su génesis y evolución. Su filosofía, formación y transformacion.

…alla seconda ruota

l’Azione…

La otra rueda que continuamente gira en el libro es la Acción. Nos traslada Mariadilia en el tiempo y el espacio, en la teoría y en la práctica, en la historia y en la ficción.

…alla terza ruota

lo Strumento”

Giordano Bruno

Y la tercera rueda, el Instrumento en sus muchas manifestaciones: libro, pincel, color, espátula, literatura, fotografía, arte, página, palabra, pluma, oleo, esfumino, crayón, tempera, mural, lienzo, lápiz, carboncillo, estrofa, poema, comentario, narración, papel.   Personajes. Amor.

He permanecido en tierras lejanas demasiados días; ya va siendo hora de regresar para no seguirme perdiendo de estar con mis hijas, de participar en eventos como este, de estrechar la mano de amigos y hermanos, de sumerjirme en la Realidad que mis ojos desnudos no pueden ver, solo sentir.

Ha sido un honor para mi el haber participado un poquito –como alumno- en la vida del Maestro César Caracas y en esta Opera Magna de Mariadilia Martínez.

Muchas gracias.

Fuente: Maríadilia Martínez

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El suplemento La Prensa Literaria rinde homenaje a la vida y obra de Caracas

Por Luis de La Paz

No importa el tiempo que se lleve fuera del país de origen, ni a la edad con que se emprendió el camino ni las circunstancias que motivaron la partida, la patria, como concepto íntimo, propio, siempre acompañará al individuo donde quiera que acampe.

Ese ambiente se refleja, a nivel popular, en las comidas y los olores, que llegan a evocar a la familia, la casa, un parque, un lugar determinado, un árbol, un encuentro. Con la música, en una tonada que transporta a una plaza, a una calle, a algún rincón oculto donde un primer beso o una caricia tuvieron lugar mientras se escuchaba una canción popular y de moda.

En el caso de los artistas se añade al sentir popular, la sensibilidad exaltada que le imprime a esas reminiscencias del pasado vida propia con sus creaciones, haciendo trascender y perpetuar en la memoria colectiva parte de la historia personal y nacional.

Fiesta Nica

En esa corriente de reflejar el sentir de un país, con sus personajes, figuras célebres y momentos históricos se encuentra la obra del artista plástico César

Caracas (Rivas, 1935), quien lleva a Nicaragua como parte esencial de su trabajo creativo.

En su pueblo cercano a la frontera con Costa Rica, Caracas comenzó a sentir atracción por el dibujo. A los 13 años gana un concurso y poco tiempo después es alumno en Managua de Rodrigo Peñalba, con quien afianza su formación académica.

Más tarde viaja a Italia con una beca y estudia en Florencia, en la prestigiosa Academia de San Marcos con el profesor Primo Conti, donde perfecciona la técnica. Al terminar sus estudios regresa a Nicaragua y ejerce como profesor en la Escuela de Artes Plásticas.

César Caracas siempre se sintió atraído por el muralismo, para reflejar los episodios nacionales y los temas sociales. Luego de viajar a México y ver las obras.

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De los grandes muralistas, como Siqueiros, Orozco y Rivera -a quien conoció en 1954—, se impregnó del muralismo como elemento fundamental de su creación artística.

En cierta ocasión Caracas expresó que cada vez que viajaba por carretera entre Nicaragua y México, siempre hablaba con la gente humilde, con los campesinos, algunos no sabían leer ni escribir, sin embargo decían conocer la historia de México por los murales de Diego Rivera. Hoy día parte de la historia de Nicaragua se conoce por los murales de César Caracas.

El pintor realizó su primer mural en 1958. La pieza de 25 metros recogía un episodio nacional, La batalla de San Jacinto, cuando el ejército nacional derrotó al filibustero norteamericano William Walker, en 1856. Desde entonces su trabajo ha sido continuo tanto en obras de pequeño, como mediano o gran formatos.

Sus murales comprenden cerca de sesenta de estas piezas de grandes dimensiones, lo que lo convierte en el principal muralista de toda la historia de su país. Por ello el pueblo nicaragüense tiene un compromiso con este pintor, que ha documentado artísticamente los sucesos que han resaltado la tierra natal.

La pintura de Caracas destaca por su colorido, por los fuertes contrastes que impregnan la tela; por la figuración clara, directa y precisa, así como por el manejo de los trazos en el dibujo. La presencia constante de Rubén Darío en sus cuadros señala lo que el pintor ha expresado en múltiples ocasiones, que es un profundo dariano.

En los cuadros de César Caracas, por su afán de reflejar lo nicaragüense, es fácil identificar güegüenses, volcanes, montañas, paisajes, gentes de pueblo. En sus trazos está lo cotidiano, lo tradicional y lo humano.

Sobre la pintura de Caracas el poeta y escritor nicaragüense César Lacayo ha expresado, resumiendo con precisión la labor del pintor que: “César Caracas es un claro exponente de la identidad nicaragüense.

Su obra nos adentra en un diálogo con el pasado y el presente de su tierra. Expresa la naturaleza de sus motivos con un lenguaje artístico y popular. Dibujo sólido, colores fuertes, luminosos. Toca el pasado. Lo viejo toma forma, color, novedad e intención marcada en su plástica”.

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En Miami, donde reside desde hace más de dos décadas, ha proseguido su carrera y sigue siendo considerado, tanto en su país como fuera, como uno de los mayores exponentes de la plástica nicaragüense y su principal muralista. César Caracas lleva orgullosamente a Nicaragua en su pintura.

Fuente: http://www-ni.laprensa.com.ni/2011/03/12/suplemento/la-prensa-literaria/4292

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César Caracas

y su muralismo mesoamericano


César Caracas nació en Rivas, Nicaragua, el 6 de diciembre de 1935. Pinta desde su infancia.  A la edad de 13 años ganó en un concurso como el mejor dibujante de Nicaragua. Este premio le abrió las puertas de la Escuela de Bellas Artes de Managua, y también el interés por el arte mural.

En 1954, Caracas se traslada a México para realizar estudios de muralismo por dos años en la Escuela San Carlos.  Allí conoció a Diego Rivera, el más grande muralista del mundo en esa época.

Su asistente Profesor Francisco Rivera Mondragón, impartía las clases de arte mural. Ocasionalmente recibían orientaciones del gran Maestro Rivera. Después de finalizar sus estudios, Cesar acostumbraba viajar frecuentemente a México en busca de inspiración.

Es sus días libres, Caracas visitaba los museos, galerías de arte, iglesias y monumentos nacionales.  En esta época le fue imposible conocer personalmente al gran muralista David Alfaro Siqueiros. Este se encontraba en exilio, después de haber estado en prisión, acusado de contribuir al asesinato de León Trotsky.

Conoció los murales de José Clemente Orozco en sus visitas al Distrito Federal, en el Centro Histórico de la ciudad.

El Maestro Cesar Caracas es uno de los más destacados muralistas de América. Sólido exponente de una vibrante y colorida plástica moderna.

En sus pinturas hay predominio de colores fuertes y brillantes, el Amarillo, azul, rojo, verde, ocre y morado. Contrastes firmes cargados de intención, formas definidas, excelente dominio del dibujo.

Su obra es fecunda y prodiga, siempre esta dándonos frutos nuevos, abundantes, diferentes y ricos en matices asombrosos y honduras insospechadas. Su labor es sumamente intensa e incesante y su arte ampliamente variado y ajeno a todo marco rutinario.

Pionero del muralismo centroamericano con 50 murales de su producción. Veintidós de ellos inspirados en temas de la cultura indígena precolombina.

Reside en Miami desde 1986, en donde ha pintado centenares de cuadros y lleva su máxima expresión en el lenguaje didáctico de los quince murales que aquí ha pintado.

Esto hace de Caracas el pintor más popular de Nicaragua en el exterior.

En Septiembre de 1958 viajó a Italia a estudiar a la Academia de San Marco, en Florencia. Allí estudió por cinco años hasta obtener con honores su Licenciatura en Arte.

Su más reciente mural, un bellísimo tema marino, en el que trabaja actualmente se titula “Criaturas del mar”.

César Caracas dice: “El mundo se lleno de obras de arte porque el arte nació con el hombre. Fue así que la pintura creó su propia belleza, esa natural vocación que nace en algunos seres de gran genialidad.

“Mi experiencia de 25 años como profesor de Bellas Artes, formando los nuevos valores y ayudando a descubrir talentos, me ha enseñado que todos nosotros, desde que nacemos tenemos un tanto por ciento de aptitudes.

Esta disposición desaparece muchas veces a causa de una educación que no procura el desarrollo de esas formas. Hoy la pedagogía tiende a dar mas atención a este importante aspecto de la enseñanza y se acepta generalmente el punto de vista de que todos pueden ser capaces de manifestar sus ideas en forma grafica”.

De los grandes maestros de la pintura nicaragüense, César Caracas Mongalo es el que más fiel ha permanecido a sus raíces…

Su labor es más que intelectual, más que estética, nacional, arte nicaragüense sin sofismas o complejos europeizantes.

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LOS 45 MURALES  de CÉSAR CARACAS

1           La Batalla de San Jacinto. Hotel Nicaragua, Managua, 1958

2           La producción. Hotel Nicaragua, Managua. 1958

3           Los primitivos. Hotel Nicaragua. Managua 1958

4           La lucha espiritual del hombre. Instituto Ramirez-Goyena. Managua 1963

5           La conquista. Instituto La Salle, Managua, 1963

6           El laboratorio. Clínica Dr. Arnoldo Rugama, Managua. 1963

7           La madre. Parque El Carmen, Managua. 1963

8           Quetzalcóatl. Instituto Maestro Gabriel, Managua. 1963

9           Homenaje a Cervantes, Instituto Maestro Gabriel, Managua, 1966

10        Cacique Nicarao.  Instituto Maestro Gabriel, Managua, 1966

11        La noche y el día. Instituto Maestro Gabriel, Managua, 1966

12        El Güegüense, Hotel Camino Real, Managua. 1971

13        Raza conquistada, Instituto Maestro Gabriel, Managua. 1975

14        Al 19 – Diseños indígenas. 6 murales sobre piedra en las laderas de Xiloá, Managua, Nicaragua, 1976

20      Fiesta del aire. Casino Militar, Managua, 1977

21      El liberal, Instituto Primero de Febrero, Managua, 1977

22     La justicia. Bufete Jurídico del Dr. Roberto Arellano, Managua 1978

23     El orador. Residencia del Dr. Giovanni D’Ciofalo, Diriamba, 1978

24     Héroe matagalpino. Matagalpa, Nicaragua. 1979

25     El danto. Parque Central de Jinotega, Nicaragua. 1979

26     El cacique. Hotel Sobalvarro, Boaco, Nicaragua. 1979

27     Fiesta patronal de Santiago. Hotel Sobalvarro, Boaco, Nicaragua, 1979

28     Manuel Díaz y Sotelo. Club Social, Boaco, Nicaragua. 1979

29     Nicaragua en su historia. Club Social, Boaco, Nicaragua. 1979

30     El cóndor. Residencia de Mariadilia Martínez. Boaco, Nicaragua. 1983

31     La fiesta. Hotel Camino Real, Managua, Nicaragua. 1985

32     Mundo marino. Trust Tower, Miami, Florida, 1986

33     La pesca. Trust Tower, Miami, Florida. 1986

34     Libertad y conocimiento. Homestead, Florida. 1996

35     Unidad y religión. Homestead, Florida. 1996

36     Música y danza. Homestead, Florida. 1996

37     Los deportes. Homestead, Florida. 1996

38     Mar y cielo. Residencia de Julio y Myrna Somoza. Kendall, Fl. 1996

39     Homenaje a nuestras raíces.  Miami, Fl. 2004

40     Mural de Alarcón. Centro Comercial Managua. Miami, Florida. 2005

41     Tres delfines saltando. Clínica dental Dr. Gallo, El Doral, Florida. 2007

42     En el fondo del mar. Clínica dental Dr. Gallo, El Doral, Florida. 2007

43     Cuatro delfines juguetones. Clínica dental Dr. Gallo, El Doral, Fl. 2007

44     Criaturas del mar. Clínica dental Dr. Gallo, El Doral, Fl. 2007

45     Bellezas del mar.  Clínica dental Dr. Gallo, El Doral, Fl. 2009

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El pintor de “La casona”

César Caracas maestro de generaciones

Por: José Antonio Luna

El pintor de la casona, creó una escuela. ¡La escuela del amor al arte, a la belleza!

Me inculcó la admiración y respeto por  la estética; infinita pasión inmortal.  ¡Obsesión maravillosa en competencia solamente  con mi amor por la literatura!

El rostro de Leonardo Da Vinci con su barba blanca y la Gioconda, los frescos de Giotto, la Capilla Sixtina, Florencia, Roma; eran la temática de la clase de pintura. ¡Que suerte la mía!

Con ese maestro puntual y zurdo me nacieron mis ansias de volar hacia lo excelso: el arte.

Décadas después podría recordar a mi maestro ante los monumentos en Roma, Florencia, Paris.

Cada martes  teníamos clase de pintura.  Al día siguiente teníamos clase de música. Pero mi clase preferida era la de pintura.

Aunque también durante ese periodo aprendí a valorar; la buena música y la magia de la combinación de sonidos…do, re, mi, fa, sol, la, si, do.

En clase  de artes plásticas-como le llaman ahora- había que combinar la teoría con la práctica, decía el maestro. Por lo tanto   había que conocer datos sobresalientes de la vida de  los grandes maestros: Miguel Ángel, Sandro Botticelli, Picasso, Da Vinci …y las características de las escuelas de pintura de Italia, Francia, España…

Pero la parte más rigurosa de la clase de pintura era la praxis.

El beso de Picasso

Como asignación había que entregar semanalmente un trabajo original. El proyecto  pictórico podría ser: un paisaje, un retrato, un copia de fotografía o una creación imaginaria; lo que fuera pero tenía que haber sido creado, elaborado y perfeccionado por el alumno.

Cada semana llegaba el profesor de pintura; puntual, pulcramente vestido con camisa manga larga, corbata y sus zapatos bien lustrosos. Siempre  con su cartapacio, su regla y sus tizas.

Algunas veces nos llevaba lienzos. Otras veces nos mostraba fotografías de pintores y pinturas famosas. Entraba al salón de clases con su larga figura, su rostro ancho y anguloso, su pelo peinado hacia atrás y haciendo rechinar con sus largas zancadas el piso de madera.

Para nosotros muchachos de apenas 14 y 15 años, la figura del maestro era la de un gigante.

Saludaba. Pasaba lista. Y con una breve introducción alusivo a la clase anterior  comenzaba su clase. Borraba el pizarrón negro y comenzaba a trazar figuras. A veces se sentaba en su silla de madera y se ponía a dibujar en el viejo escritorio de caoba.

El profesor de pintura siempre puntual, enérgico y afable, era el maestro de las artes plásticas Cesar Caracas: el pintor de la casona.

Verlo con la tiza en la mano izquierda  era todo un espectáculo. Como por magia hacía aparecer tras sus movimientos rápidos; formas,  figuras. Sus trazos firmes, vibrantes convertían al pizarrón en un lienzo, un mural, un vitral. Rostros, figuras femeninas, líneas cubistas, bocetos de  felinas, líneas de aves, eran plasmadas cada semana en la pizarra del aula de clases del primer año A,  del Liceo Maestro Gabriel.

El Gabriel-como le decíamos los estudiantes- funcionaba en una construcción de dos plantas que quedaba- antes del terremoto de 1972- sobre la 4ta calle sur oeste, mejor dicho quedaba  exactamente enfrente, del entonces  Banco Nacional y al lado del edificio del Banco Central recién construido; a pocas varas de la avenida Roosevelt y a media cuadra de la avenida Bolívar.

La vieja mansión  de madera piedra y adobe, tenía balcones elegantes semi derruidos, un gran portón y escalinatas de ladrillos de  acceso del amurallado jardín al interior del edificio. Las puertas de maderas  eran testigos de años de descuido. Las escaleras de madera muy viejas temblaban al presionarlas. Los muros altos despintados eran de taquezal y piedra. El edificio  uno de los pocos que sobrevivieron al terremoto de 1931 había sido parte de la dirección general de Sanidad.

El caserón como la llamábamos algunos  estudiantes  era un ejemplo bellísimo del clásico revival.

Otros estudiantes la llamaban la “casa de Drácula” por su aspecto sombrío, viejo, antiguo.

Por las noches funcionaba en la instalación  la escuela de periodismo; recién fundada.

Todavía no se construían el recinto universitario “Rubén Darío” y las diferentes facultades estaban diseminadas por Managua.

Entre  la vieja mansión y  su vecino recién construido el rascacielos del  Banco Central; moderno con grandes ventanales acero y hierro, mármol y cantera, había un contraste surrealista. La casona era el símbolo del provincialismo y el banco de la modernidad.

El edificio más alto de Nicaragua, orgullo de los capitalinos cobijaba por las mañanas con su sombra  a la casona y sus dos patios interiores. Era hasta después del medio día que el sol calentaba los patios enladrillados y los grandes muros mohosos.

Transcurrían  los últimos años de la bonanza algodonera. La vieja  Managua comenzaba a modernizarse. Era el año 1965 yo tenía 15 años y ansias y sed de saber. ¡Juventud divino tesoro!

Caracas, el profesor, el muralista, el artista venido de Florencia, durante su  hora semanal enseñaba y también  alentaba con sus relatos la fantasía, el ingenio, la inspiración  de sus adolescentes estudiantes.

Caracas, nos motivaba a  conocer más a fondo el arte pictórico. Con sus dibujos y su manual –hecho por el mismo-nos transportaba a la vida y obra de grandes maestros. Con el rústico manuel -hecho en mimeógrafo- nos  transportaba al mundo… del arte… la belleza… los monumentos, las catedrales, los monasterios… la época medieval, el renacimiento, el siglo XIII, los grandes muralistas mexicanos, Rivera, Siqueiros. y siempre al final a Nicaragua.

Nos hablaba de  la escuela de muralistas, de retratistas. Rodrigo Peñalba, Armando Morales, Genaro Lugo, Alejandro Aróstegui. Bellas Artes y Praxis.

Cuando dejé  la casona… también deje de ver al maestro César Caracas.

Antes del terremoto de 1972 demolieron “la casa de Drácula”, dijeron  que porque era insegura, muy vieja. En su sitio construyeron el parqueo del banco.

Con la desaparición de la mansión vetusta que competía con su compañero moderno el banco central se fueron los mejores años de mi juventud. Mis años de secundaria. Mis años  de aprendizaje intenso. Años de preparación para enfrentar la vida, para tener éxito en la universidad.

Pero, el pintor de la casona permaneció en mi memoria, su huella imborrable es una herencia de siglos: ¡El arte, la cultura!

Mí querido maestro, Caracas, su obra maestra la dejó en la memoria de sus alumnos de El Liceo Maestro Gabriel.

Tampa, Florida, noviembre 2008.


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Pintura

El maestro Caracas

Julio León Báez

La comunidad lasallista está de luto por la pérdida de uno de sus docentes más destacados, el maestro de generaciones César Caracas. El pintor César Caracas estudió en la Escuela de Bellas Artes en Managua, muralismo en México y afianzó sus estudios de Bellas Artes en la Academia de San Marcos, en Florencia, Italia.

El maestro Caracas tenía un porte hidalgo, su clase de Iniciación Artística era toda una conferencia de arte, tenía el don, además, de saber guiar a sus alumnos en el manejo del pincel, aunque no tuviera inclinación hacia la pintura. Nos dotó de conocimientos sobre el arte en general. A través de él supimos de la existencia de la Capilla Sixtina, de la Catedral de Notre Dame, del significado de los vitrales de la capilla del Pedagógico, de nuestro arte indígena, manifestado en el mural realizado en el museo del Instituto Pedagógico.

En nuestro país realizó importantes obras murales, las cuales permanecen intactas en la memoria de todos los nicaragüenses y en especial de sus alumnos lasallistas. Los murales del Club Náutico Xiloá-Managua, de 132 metros cuadrados, entre nueve paneles que representaban: El zopilote, la serpiente emplumada, el jaguar, máscara de maíz, el loro, penacho, el indio, la india y su penacho.

Otro mural importante fue el realizado en el colegio Maestro Gabriel y borrado en la década de los ochenta. El mural en el Instituto Pedagógico, el cual representaba una escena típica indígena y que el maestro Caracas consideraba en esa época una de sus mejores obras.

En el desaparecido Hotel Nicaragua se inauguró en septiembre de 1971 un mural conteniendo los episodios de la Guerra Nacional. Los caballos que corrían desbocados en San Jacinto, el cañón de la valerosa Rafaela Herrera, la hazaña de Mongalo, entre otros.

El teatrista don Róger Blen afirmó que “César Caracas era un amigo y un artista de gran valor. Uno de sus grandes méritos como persona es la estimación que profesó siempre hacia sus amigos, aunque estuviera en otras latitudes. Como artista manejó como ningún otro, la técnica del mural y la pintura abstracta. Para Nicaragua significa una pérdida irreparable”.

El licenciado Bosco León, ex alumno del profesor Caracas, en el Instituto Pedagógico, dijo que “el maestro Caracas era un docente enérgico. Sabía impartir la disciplina con lo cual formó excelentes hombres. Su pasión por la pintura nos la supo transmitir a través de su clase de Iniciación Artística. Conocimos en dicha clase qué era el barroco, la pintura figurativa y abstracta y sobre todo el muralismo, su especialidad, la cual realizó con excelente maestría”.

Fuente: http://www-ni.laprensa.com.ni/2011/03/12/suplemento/la-prensa-literaria/4286

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Pintura

Al maestro

Luis Morales Alonso

En la gráfica, mostrando el libro “El arte no se puede someter”

Fuimos una generación privilegiada, la que estudiamos y nos bachilleramos en el Instituto Pedagógico de Varones de Managua La Salle, antes del triunfo de la revolución; tuvimos la dicha de tener un gran colegio, lleno de mucha esencia cultural: El teatro del IPM fue escenario de muchas expresiones culturales de Managua, el museo del colegio entre las aulas de kínder e infantil era un lujo de Managua preterremoto.

Las quermeses del Pedagógico, su banda de guerra (como se le llamaba entonces) era única, la capilla del colegio donde es el gran auditorio del Centro de Convenciones Olof Palme era y sigue siendo monumental… fuimos jóvenes privilegiados, que recibimos una educación cristiana.

Volvamos al caso del museo, que ha sido una de mis pasiones. Teníamos en él, además de la colección arqueológica, murales del profesor César Caracas.

Caracas era también mi vecino del barrio Bóer, sabía que había sido becado para estudiar en Italia. De allí trajo todas esas ideas de los murales, tomó el tema indígena con proporciones y composiciones muy a los “Siqueiros”, de sus obras contemplamos en esos años antes del terremoto los murales del museo de nuestro colegio La Salle en la avenida Roosevelt.

Un mural en el parque El Carmen. Y después del terremoto los murales sobre playwood en el lobby del antiguo Hotel Camino Real cerca del aeropuerto, que evocaban el baile del Toro Huaco de Diriamba, pero con máscaras de caballeros águilas, lo recuerdo muy bien.

El profesor César Caracas nos dio clases de iniciación artística, eso tenían los hermanos cristianos del Instituto Pedagógico, que contaban en su cuerpo docente con los mejores profesores de Nicaragua, en Literatura, Filosofía, Matemáticas, Química, Sociología, Filosofía, Economía, todo eso estudiábamos los bachilleres de entonces.

Volviendo al mundo del arte, allí tuvimos el lujo de contar con los profesores: César Caracas, muralista y gran pintor graduado en Florencia, Italia; Guillermo Rivas Navas, gran pintor y ceramista con estudios en Cuba y Brasil; Sergio Dávila, nuestro maestro que nos enseñó Historia del Arte, con proyecciones, diapositivas, películas y todos los adelantos técnicos del momento; Julio Vallejo, gran pintor y experimentado retratista del natural, todo un universo apasionante el que nos descubrió…

Hoy recibimos la noticia desde Miami —uno de mis compañeros de promoción de bachilleres, los cuales seguimos muy unidos como buenos lasallistas, me enviaron esa triste noticia—, mi querido profesor Caracas falleció en esa ciudad.

Solo me lo imagino con su porte elegante, todo vestido de azul, corbata y botas blancas, alto como un ceibo real, con sus porte militar, con su cartapacio de gerente de banco, un señor elegante dándonos clases de dibujo, de ritmo en la pintura, dándonos duro con la regla de metro de madera, con su compás de madera, con sus tizas de colores, con su “aire” rubendariano, como un tótem, tolteca o chorotega.

Hoy lo recuerdo con tanto cariño, hoy más que nunca valoro sus enseñanzas y me siento muy orgulloso de haber sido su alumno, en mi querido Instituto Pedagógico de Managua La Salle.

Fuente: http://www-ni.laprensa.com.ni/2011/03/12/suplemento/la-prensa-literaria/4287

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CURRICULUM VITAE

CESAR CARACAS nació el 6 de diciembre de 1935 en la ciudad de Rivas, Nicaragua. Estudió arte en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Managua, bajo la dirección de Rodrigo Peñalba, antes de viajar extensivamente en persecución de su arte.

En 1954 y 1955 estudió pintura Mural en la Ciudad de México.  En 1958 recibió una beca concedida por al Gobierno Italiano para estudiar pintura, escultura, cerámicas e historia del arte, en la famosa Academia de San Marcos de Florencia, Italia, donde él estudió durante cinco años bajo la dirección del gran pintor muralista italiano Primo Conti, obteniendo su graduación con los más altos honores.

En 1971, Caracas fue invitado por el Departamento de Estado de Estados Unidos  para viajar a través de los Estados Unidos visitando  los más importantes sitios históricos, los museos y las galerías.

César Caracas ha sido Profesor de Arte en los mejores colegios e institutos de Nicaragua desde 1963 hasta 1985,  Reside en los Estados Unidos, en la ciudad de Miami desde 1986, con su esposa Mariadilia Martínez quien es también una pintora muy reconocida.

EXHIBICIONES INDIVIDUALES

1949     Escuela de Bellas Artes, Managua, Nicaragua.

1964     Galería Praxis, Managua.

1965     Galería Praxis, Managua.

1970     Club Social de Boaco

1970     Centro Cultural Nicaragüense-Americano

1971     Instituto Maestro Gabriel, Managua.

1971     Librería Nacional del Salvador, San Salvador

1972     Palacio del Ayuntamiento, Managua

1973     Embajada Americana, Managua

1973     Club Social de Jinotepe

1973     Expo USIS Embajada Americana, Managua

1974     Galería de Arte Contemporáneo. Managua

1975     Casino de Rivas, Nicaragua

1990     Restaurante Los Ranchos, Miami, Florida

1993         Biblioteca Nacional de Santo Domingo. República Dominicana.

1994         Galería de Arte del Continental National Bank. Sweetwater

EXHIBICIONES COLECTIVAS

1951     Escuela de Bellas Artes, Managua.

1952     Sinfonía de París, Bogotá, Colombia.

1952     Centenario de Managua.

1959     Florencia Art Gallery, Florencia, Italia.

1959     Exhibición Panamericana, Bogotá, Colombia.

1959     Escuela Nacional de Bellas Artes, Managua.

1959     Expo Italia, Florencia, Italia.

1961     Museo Nacional de Berna, Suiza

1964     Salon Esso, Managua.

1965     Universidad Nacional, Managua.

1967     1a. Expo Centroamericana de Pintura.  Tegucigalpa, Honduras.

1967     Concurso de Pintura Rubén Darío.

1967     Dirección General de Bellas Artes, Managua.

1967     Expo. De Pintura .Palacio Nacional de Guatemala

1967     XIII Certámen  Nacional de Cultura, San Salvador.

1968     Arte en la Universidad Central de Nicaragua.

1968     Escuela Nacional  de Bellas Artes de Honduras.

1968     Expo. Universidad Centroamericana, Managua.

1968     Expo. “ Hemisfer” Texas, Estados Unidos.

1969     Pintura Centroamericana, Roma, Italia.

1969     Tienda Montecarlo, Managua, Nicaragua.

1972     Teatro Nacional Rubén Darío, Managua, Nic.

1972     Bienal Internacional de Brasil.  Sao Paulo. Brasil

1990     Lowe Museo de Arte,  Miami, Fl.

1991     Tucán Galería de Arte. Miracle Center, Miami.

1991     Redescubriendo las Americas. Bacardí Galería de Arte, Miami Fl.

1991     Gallerie de France.  Coral Gables, Fl.

1973     Pro-Damnificados.  Embajada Americana.

1973     Pintores Nicaragüenses. Embajada Americana.

1974     Feria Nacional de Granada.

1974     Teatro Nacional Rubén Darío, Managua.

1975     Teatro Nacional Rubén Darío. Managua.

1975     Galería de Arte Contemporáneo, Managua.

1981     Instituto de Cultura Hispánica, Managua.

1986     Feria Internacional. Miami Beach Convenction Center.

1986     Galería de Bellas Artes. Caral Gables, Florida.

1986     Koubeck Memorial Center. Miami, fl.

1989     Espíritu Latinoamericano. Tegucigalpa, Honduras.

1990     Espíritu Latinoamericano. Museo Sanpedrano. Honduras.

1990     Expo. Génesis, Intercontinental Hotel, Miami, Fl.

1992     Hort Museo de Arte.  Fort Lauderdale, Fl.

1993     Feria de Arte Centroamericano. Miami, Fl.

1993     Galería de Arte del Centro Interamericano. Miami, Fl.

1994     Artexpo New York. Centro de Convenciones Jacob Javit, New York.

1994     Edificio Mundial del Banco Químico, New York.

1995     Museo de Arte de la Universidad de Duke, Durham, Carolina Norte.

1995     Expo. Patria, Teatro Nacional Rubén Darío, Managua Nicaragua.

1995     Galería de Arte del Centro Interamericano, Miami, Fl.

1995     Artistas Centroamericanos. Hotel Biltmore

1996     Artistas Iberoamericanos.Centro Cultural Español. Miami, Fl.

1996     Centro de Arte Nuevo Mundo, Wolfson Campus, Miami, Fl.

1996     Arte Los Colores de la tierra, Homestead, Fl.

1996     Galería Steinbaum,  Bal Harbour, Fl.

1997     Galería del Centro  Interamericano. Miami, Fl.

1997     2do. Arte Colores de la tierra, Homestead Fl.

1998     Galería del Centro Interamericano, Miami, Fl.

1999     Clínica Dr. Rafael Peñalver, Miami, Fl.

1999     Fundación Realiza un deseo. Restaurante Los Ranchos. C.G.

2000     Dos mil Colores. Galería del Centro Interamericano. Miami, Fl.

2000     Hotel Hyatt Regency. Miami, Fl.

2001     Teatro Nacional Rubén Darío, Managua.

2001     Consulado General de Nicaragua, Miami.

2001     Génesis Galería de Arte, Managua, Nic.

2001     Fundación Padre Fabretto. Chicago Ill.

2002     Sanford L. Ziff Museo.  Exhibición de Máscaras. Miami Beach

2002     Pléyades Galería de Arte. Centro Pellas, Managua.

2002     Imágenes de Rubén Darío. Teatro Tower, Miami, Fl.

2003     Homenaje a Ernesto Rivas Solís. Teatro Tower. Miami, Fl.

2004            Museo de las Américas, Miami, Fl.

2005            Regions Bank. Coral Gables, Fl.

2006            Intercontinental Bank. Miami, Fl.

2007            Regions Bank Coral Gables, Fl.

2008            Latin Quarters Museum, Miami, Fl

2009            Wirtz Art Gallery. Miami, Fl.

PREMIOS Y DISTINCIONES :

1948     El mejor dibujante de Nicaragua. Concurso. 1er Premio.

1952     Concurso Centenario de Managua, Medalla de Oro.

1958     Beca para estudiar en la Academia San Marcos de Florencia, Italia.

1971     Invitación especial  visitando Museos y Galerías de Estados Unidos.

1989     El Güegüense de Bronce,  Premio artistico y Cultural.

1994     Diploma de Honor, Consulado General De Nicaragua, Miami.

1994     Medalla de Oro.  Instituto Cultural Rubén Darío.

1995     Certificado de Reconocimiento de Miami Dade County, Fl.

1995     Medalla de Honor, Instituto Cultural Dariano. Santiago de Chile.

1996     ler. Premio Competencia de Arte Mural, Homestead , Fl.

1996     1er. Premio y el mejor del Concurso de Arte, Homestead Fl.

1996     Certificado de Reconocimiento de la Ciudad de Homestead, Fl.

1997     Premio  IDA de la Asociación Internacional de Distritos.

1997     Diploma de Excelencia del Movimiento Mundial Dariano.

2002     Miembro Honorario Instituto de Genealogía e Historia.

2002     Premio Cacique Nicarao 2001

2002     Invitación especial 1er. Congreso de Arte Nicaragüense.

2003         Premio “Gina Sacasa Ross”

2004         Medalla de Oro Excelencia Artística. Nicaragua.

Fuente: Maríadilia Martínez

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RETRATO POÉTICO AL MAESTRO CARACAS

Al maestro, amigo y compatriota: César Caracas

Sergio Tapia (415) 841-0781

Maestro artista, César Caracas.

Alma Rivense, de tí nació el pincel que hoy destaca,

el sentir Nicaragüense.

Tú eres ya del mundo entero,

porque pintaste con amor y anhelo,

vislumbrando luceros, que adornan los Murales del cielo.

Y fue el Profesor Peñalba, que entre colores y lienzos,

te indicó el sendero del alba, como virtuoso comienzo.

En Florencia, a tu gran creatividad, se sumaron tus quimeras;

también recorriste la tierra de Moctezuma,

inspirado por Sequeiros, Orozco y Rivera,

fue cuando el apego a tu tierra, fue creciendo como espuma.

Tus obras de Gestos, Vivacidad y Melancolía,

se exhiben entre contrastes, de tus formas definidas,

revistiendo de elegancia, tus prolíferas galerías,

con admiradas imágenes, llenas de encanto y de vida.

En tu nítida tela blanca, has creado las figuras,

paisajes, pétreos, hombres, mujeres, niños y ancianas,

y solo alguien de tu prodigiosa estatura,

hace gala del rocío, con matiz del fulgor de una mañana.

Eres Social, Intimista, y Paisajista;

y el arte Precolombino, lo asimilas con emoción.

Eres de Acentuaciones y Formas, Telúrico y Detallista.

Y al Güegüense, lo visualizas con la imagen, de tu corazón.

Maestro del arte Pictórico,

que al Universo cautivaste, con virtuosas pinceladas,

siendo tu nombre, noble ejemplo, cultural e histórico,

para los que te admiramos y apreciamos, y para tu Nicaragua amada.

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